Vicepresidenta: combatir pobreza con política de empleos y aumento productividad

SANTIAGO.- La vicepresidenta Margarita Cedeño de Fernández delineó las acciones que ejecuta la política social del Gobierno mediante la cual capacita a ciudadanos para que se inserten en el mercado laboral o emprendan un negocio propio.

Consideró esta estrategia esencial en el combate a la pobreza.

Al participar como oradora principal con la conferencia “Abordar la desigualdad social desde el empleo”,  en el almuerzo de la Cámara Americana de Comercio (AMCHAMDR) efectuado este jueves en Santiago, la Vicemandataria defendió los programas de transferencia monetarias condicionadas como un recurso fundamental para reducir la vulnerabilidad de los sectores más carentes del país.

Señaló que un 19% de la población de América Latina, unos 113 millones de personas, forma parte de estos programas, y según CEPAL, un 20% ya ha salido de la pobreza con una inversión de apenas 0,4% del Producto Interno Bruto de la región.

Enfocar la productividad en el empleo

Las políticas sociales constituyen una expresión inequívoca de justicia.

Sin embargo, opinó que para ser más eficientes y que la población vulnerable salga definitivamente de la pobreza, “necesitamos enfocarnos en la productividad y en el empleo, distanciándonos de la dependencia estatal”.

Sin embargó justificó los programas de trasferencias monetarias condicionadas “porque constituyen un colchón o una red que protege y garantiza las necesidades básicas y perentorias a aquellos que están es situación de pobreza y que por diferentes razones no pueden salir de ellas”. 

Responsabilidad individual y familiar

“De lo que se trata es de desarrollar las calificaciones necesarias en los grupos vulnerables del país, que son los que conforman las más de 800 mil familias de los programas sociales que dirijo, para que estas puedan ganarse el sustento de manera permanente”, enfatizó la Vicemendataria.

Agregó que desde Progresando con Solidaridad se promueve la responsabilidad individual y familiar en el desarrollo de los participantes, así como la generación de ingresos a través de la capacitación y el  emprendimiento, vistos desde una óptica de creación de capacidades para la vida y el trabajo.

Capacitación para superar la pobreza

“En la actualidad tenemos disponibles 35 Centros de Capacitación y Producción Progresando y 95 Centros Tecnológicos Comunitarios, donde al día de hoy han adquirido destrezas técnico profesionales un total de 200 mil personas; de estas, tres de cada 10 han iniciado un negocio propio y dos de cada 10 ha conseguido un empleo”, acotó.

Cedeño de Fernández citó varios casos de personas que han superado la pobreza a través de la capacitación y algunos proyectos que han servido como plataforma para ese logro.

Citó entre ellos, Mujeres SUPER Emprendedoras, en el que a unas 100 mujeres de todo el país se les capacita para el establecimiento de pequeños negocios con la asesoría de la escuela de negocios de UNIBE.

También se refirió a los programas enfocados en la inserción laboral de las personas con discapacidad, los que promueven la igualdad de género con enfoque en la nueva masculinidad, el de Incentivo a la Asistencia Escolar y el Bono Escolar Estudiando Progreso, así como el de erradicación del trabajo infantil.

Se reduce la pobreza y la pobreza extrema

La vicepresidenta de la República aseguró que distintas investigaciones atribuyen a esta estrategia la reducción de la pobreza en los últimos dos años de un 42.2 a un 36.6 por ciento y de la pobreza extrema de 11.1 a 8.6 por ciento.

“Sólo de octubre 2013 a octubre 2014, se han creado 165,799 nuevos empleos, y en los últimos dos años se han creado 235,600 nuevos puestos de trabajo, según la Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo”, aseguró Cedeño de Fernández durante su ponencia.

Lucha contra la pobreza, un quehacer común

La Vicemandataria recalcó que “la lucha contra la pobreza y el fomento de la inserción social como combate a la desigualdad, no puede ser labor solo del Gobierno ni de una organización, sino que ha de ser el quehacer común e ineludible de todos los actores sociales”, pues no habrá lucha contundente y efectiva contra la pobreza si no hay un enfoque en generar capacidades para el empleo y la generación de ingresos.

Agregó que este trabajo es un componente del proyecto de Gobierno Integral, donde en la actualidad se abordan cuatro grandes procesos de reforma, que contribuirán a sentar los pilares sobre los cuales se construirá la República Dominicana del siglo XXI: la reforma laboral y los pactos eléctrico, educativo y fiscal.

Expresó que la reforma laboral es una oportunidad para abordar las cuestiones estructurales que impiden la generación de más trabajo digno y estable; abordar el problema eléctrico permitirá no sólo generar electricidad más barata y limpia, sino dar paso a un sistema financieramente sostenible; el pacto fiscal servirá para transparentar la relación tributaria entre Estado y Sociedad y el educativo será la base para generar empleos de calidad, para lo cual se requiere la inversión de las empresas en tecnología, investigación y desarrollo.

Reto social

“Combatir la desigualdad social es un imperativo ético y moral; es un desafío para las políticas públicas; es un reto social inaplazable; es una urgencia para garantizar una sociedad justa y una economía sostenible; y es un compromiso político para cualquier demócrata y servidor público”, añadió Cedeño de Fernández.

Acompañaron a la vicepresidenta Cedeño de Fernández el director del Comité Provincial de AMCHAMDR de Santiago, Ricardo de la Rocha; Miguel Ángel Tallaj, Carlos Fondeur y Carlos Iglesias, miembros de la AMCHAMDR; la gobernadora provincial Aura Toribio y monseñor Agripino Núñez Collado.

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