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Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología

Ministro: Dirección:

Av. Máximo Gómez No. 31, esq. Av. Pedro Henríquez Ureña, Santo Domingo

Telefono:
(809) 731-1100
Fax:
(809) 731-4244
Historia: 

La Comisión para la Reforma y Modernización del Estado, creada en 1996, asumió la responsabilidad de producir una propuesta de ley para organizar el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología. Para ello se reunieron a unas 200 personas y unas 80 instituciones del Estado y la Sociedad Civil o Descentralizada, con el fin de realizar talleres y consultas en torno al significado y relevancia de la ciencia y la tecnología. Estos talleres y consultas, produjeron un documento que recomendó la creación de una instancia que regulara y fomentara las actividades de ciencia y tecnología. Como consecuencia de esto, se produjo la aprobación y promulgación de la Ley No. 139-01 se crea la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (SEESCyT) con tres Subsecretarías: Educación Superior, Administración y Ciencia y Tecnología. A finales de 2009 pasa a ser Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT).

Misión: 

Impulsar la política nacional en Educación Superior y en Ciencia y Tecnología, que son dos campos inseparables, como lo establece la Ley No. 139-01. Aunque se trata de una compleja misión, detalladamente descrita en la ley mencionada, en los diversos reglamentos y en directrices del Presidente de la República, podrían proponerse tres grandes compromisos para el Ministro de esta materia. El primero es lograr que las instituciones funcionen como un sistema, es decir que colaboren, que se integren armónicamente con el resto de los órganos del Estado y con organismos homólogos en la región y en el mundo. El segundo compromiso en que debemos esforzarnos, no menos importante por supuesto, es en la calidad de nuestra labor: nuestras instituciones deben formar a los mejores profesionales y nuestros centros de investigación deben generar ciencia y tecnología que impulsen verdaderamente el desarrollo nacional. Con ese propósito, estamos comprometidos en la permanente evaluación y al desarrollo de diagnóstico quinquenales. Una tercera obligación que podría mencionarse es la comunicación y la información. Es imprescindible que las instituciones comprendidas por el Sistema mantengan mecanismos de información cualitativa y cuantitativa que permitan la autoevaluación, la rectificación constante, la relación con los otros organismos y con los sectores a los cuales nos debemos. Estadísticas confiables sobre todos los procesos, sistemas de información, publicaciones impresas y digitales, y buen servicio a los usuarios en todos los puntos en que nos encontremos con ellos y ellas, serían manifestación de este último compromiso.

Visión: 

La Educación Superior es un proceso permanente que se realiza con posterioridad a la educación media o secundaria, conducente a un título de nivel técnico superior, de grado o de posgrado. Es fundamental para el desarrollo de la sociedad, en tanto que de ella depende su capacidad de innovación y promueve la producción, apropiación y aplicación del conocimiento para el desarrollo humano sostenible y la promoción de valores y actitudes que tiendan a la realización del ser humano, ampliando sus posibilidades de contribuir al desarrollo de la sociedad en su conjunto y a la producción de bienes y servicios. La Educación Superior, la producción y el acceso al conocimiento científico y a las tecnologías son derechos de todos los ciudadanos, por tanto, el desarrollo de las mismas es un servicio público, inherente a la finalidad social del Estado.

Valores: 

Formación. Competitividad. Desarrollo. Ética. Solidaridad. Calidad. Respeto. Equidad.

Objetivos Generales: 

Formular las políticas públicas referentes a educación superior, ciencia y tecnología. Regular, organizar, modernizar y reformular la educación superior en el país, velando por su normal y correcto funcionamiento. Impulsar el desarrollo de la ciencia y la tecnología a nivel nacional, con especial interés en las actividades productivas y el servicio social, velando porque dicho funcionamiento responda a las necesidades del país. Definir los deberes y responsabilidades de las instituciones de educación superior para garantizar un adecuado nivel de excelencia, tanto en educación superior, en ciencia y tecnología. Es el órgano del Poder Ejecutivo, en el ramo de la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología, encargado de fomentar, reglamentar y administrar el Sistema Nacional de esas áreas. De acuerdo con sus atribuciones, vela por la ejecución de todas las disposiciones de la Ley 139-01 y de las políticas emanadas del Poder Ejecutivo. Es responsabilidad de este despacho la supervisión del Sistema como un todo. Por ello, vigila el cumplimiento de las políticas, la evaluación de todos los órganos y la coordinación de sus labores. Con ese fin, se fundamenta en los viceministerios de Educación Superior y de Ciencia y Tecnología, en estudios de las dependencias y en las decisiones del Consejo Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. El Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e Innovación puede definirse como una herramienta de articulación política, institucional y financiera del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Su formulación parte tanto del mandato de la Ley No. 139-01, relativo a la formulación de las políticas científicas y tecnológicas, como de la articulación del Sistema Nacional de Innovación y Desarrollo Tecnológico (SNIDT), creado mediante el Decreto No. 190-07. En este contexto, el MESCyT se ha propuesto formular con la participación y como parte del conjunto de actores que integran tanto el SNIDT como con otros sectores externos al mismo, el Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e Innovación, cuyo proceso de formulación persigue: Contribuir con el mejoramiento competitivo de los sectores productivos nacionales mediante la articulación de los mismos con el sistema nacional de educación superior, ciencia y tecnología. Apoyar el proceso de integración y transformación económica que requiere el país para su inserción exitosa en los esquemas regionales de integración comercial como el DR-CAFTA. Fortalecer el proceso de transición económica nacional previsto en el marco del Plan Nacional de Competitividad Sistémica hacia una economía basada en el conocimiento y la innovación.